El Matrimonio: La pareja de recién casados

Es la segunda etapa del Ciclo Vital de la Familia, en esta etapa es importante lograr una adecuada separación de las familias de origen, para empezar a formar la nueva "identidad" de la nueva familia que se está formando. Es importante la conformación de reglas y límites que se establecerán en mutuo acuerdo por la pareja. Esta etapa es importante pues marcará el rumbo de las demas etapas que seguiran las familias.

En este ciclo vital de la familia, tambien llamado como "Parejas jóvenes sin hijos", la relación de la pareja es formalizada mediante el contrato matrimonial, con un ministro eclesiástico, un juez de paz o ambos como testigos; sin embargo, algunas parejas se unen con el solo acuerdo de sus voluntades, haciendo esta unión tan formal y duradera como la otra (convivencia).

La reacción de las respectivas familias de origen ante la boda es de suma importancia, ya que por lo general deja una huella clara en el desarrollo posterior de la pareja y en la forma de trato que habrán de mantener los recién casados con los parientes políticos.

Es esta etapa el interés fundamental de la familia consiste en negociar metas como individuo y como pareja, establecer reglas, llegar a acuerdos que les permitan resolver problemas, formar límites claros entre ellos y sus sistemas de origen que les permitan separarse de ellos.

Se utiliza el término de "contrato matrimonial" para referirse a todos aquellos conceptos individuales de naturaleza consciente o incosciente que pueden ser expresados verbalmente o en alguna otra forma. Dichos conceptos tienen como tema principal lo que cada uno piensa acerca de sus obligaciones y deberes dentro del matrimonio, así como de los bienes y beneficios que espera recibir del mismo. El contrato abarca cualquier aspecto imaginable de la vida conyugal ya sea que se trate de sexo, de metas, de las relaciones con los demás, de paseos, de poder, de dinero, de los niños, de los familiares, etc.

Ahora bien, dichas necesidades pueden ser salidables y realistas, o neuróticas y conflictivas según se asuma que el otro debe desear lo mismo que uno, de la misma manera que uno y por las mismas razones que uno lo desea y según dichas expectativas vayan en función de la mejoría o detrimento del sistema familiar en formación.

Mientras más explícito se haga el contrato, mayor posibilidad de negociación y acuerdo habrá.

Es común una primera crisis de pareja, generada por la diferencia entre las expectativas que ambos tenían durante el noviazgo y la realidad que conlleva la convivencia marital diaria. Esta diferencia obedece a los procesos de idealización presentes durante el noviazgo. Podemos pensar que el diálogo y la buena voluntad subsanan fácilmente este escollo, pero en algunas parejas la crisis resulta difícil de superar porque las diferencias parecen muy grandes o porque la pareja tiene pocos recursos y habilidades para llegar a los acuerdos necesarios y reconfirmarse.

Concertar acuerdos es una de las tareas más complejas drante la etapa de recién casados, ya que cada uno echará mano sin mucho esfuerzo de los modelos aprendidos en su familia de origen. Posiblemente él ha aprendido que puede vociferar y manotear cuando está enojado, como lo hacía su padre, y ella ha aprendido el modelo de sus padres, quienes cuando tenían diferencias guardaban silencio para no lastimarse con reproches, de modo que el comportaiento de él es interpretado por ella como mala educación y falta de amor, y él puede interpretar el silencio de ella como desinterés para lograr acuerdos.

Actualizar los estilos de vida para armonizar la convivencia genera conflictos muchas veces. Empero, la relación adquiere poco a poco mayor armonía al favorecer la flexibilidad y permitir que ambos ajusten sus pautas transaccionales para lograr comprometerse en la creación del sistema conyugal.

 

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA FAMILIAR

La familia que origina una nueva familia por la expansión que supone que un miembro de ella se desgaje para constituir un nuevo sistema, tiene que modificar algunos aspectos de su estructura. No es tarea exclusiva de la nueva pareja la constitución de su «identidad», sino que hay que implicarse de muchas maneras para facilitar que el hijo o hija que «se marcha» logre plenamente sus aspiraciones. Para ello tiene que crear el contexto necesario para que se demarquen de manera clara los confines con respecto a lo que hasta esa coyuntura han sido los límites de la propia familia. Esto es tarea de ambas familias, ya que no lograr una conjunción de esfuerzos en esta misma dirección, puede dejar malogrados los mejores esfuerzos.

 

CAMBIOS EN LAS FUNCIONES DE LA FAMILIA

Estar comprometido supone replantear los términos en que se va a realizar la tarea de consolidar la pareja, tomando clara conciencia de lo que supone de renuncia a situaciones previas que van unidas al hecho de ser «hijo». La función del hijo o hija que sale del hogar necesita mayor independencia, mayor autonomía, menor control por parte de los padres y replanteamiento de normas que regulen la interacción afectiva que va a continuar como inherente a la continuidad de la familia de origen. Es necesario crear funciones de apoyo y cercanía emocional que no impidan el avance en la nueva vida que se emprende. No puede hacerse a base de tener que mantener «obligaciones» o tipos de vinculación que sean una rémora para el inevitable y normal crecimiento del nuevo sistema. Los padres, a su vez, tendrán que medir muy bien sus exigencias sobre el hijo, buscando alternativas en las que las necesidades profundas de ambas generaciones (padres e hijo) queden garantizadas y satisfechas de manera constructiva.

Como hilo conductor de cuanto hay que hacer debe buscarse el conseguir una adaptación de pareja que no desencadene inadaptaciones con las familias originarias, así como facilitar que se abran alternativas a través de las cuales se alcancen cauces de encuentro y contacto.

 

CAMBIOS EN EL DESARROLLO

El desarrollo personal iniciado en la familia no puede interrumpirse ni romperse por el hecho de crear una nueva vinculación afectiva con persona ajena al núcleo originario. Cualquiera que sea la situación hay que mantener los circuitos a través de los cuales puedan establecer nuevos modos de alcanzar los niveles de comunicación exigidos por la misma condición humana. Esto encierra la necesidad de fijar de manera muy concreta los modos y las metas de la relación que hay que mantener. No olvidemos que el desarrollo de la personalidad no tiene fin, aunque en cada momento evolutivo de la persona tenga que adquirir forma y modalidades distintas.

 

VENTAJAS

La forja de la pareja conduce a la construcción de un sistema vivo, abierto, evolutivamente progresivo y permanente en crecimiento. Si se realiza respetando las condiciones que se han apuntado, permitirá que de esa tarea resulte una realidad capaz de sostener, amparar y estimular el crecimiento de la unidad marital y de cada una de las individuales que la constituyen.

 

INCONVENIENTES

El único inconveniente que puede aparecer en este ciclo vital es creer que la pareja se forma por su propia inercia sin necesidad de aportar cosas nuevas. Es más: en cada etapa de las posteriores habrá que someter a la pareja a una nueva forja, ya que cada una, juntamente con la evolución total de las personas, va a exigir nuevas modificaciones en los términos que hemos descrito la tarea de «forjar» una entidad madura.

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Para abordar con nuestras familias como abordaron esta etapa podemos realizar las siguientes preguntas:

¿Qué expectativas acerca del matrimonio tenían presentes al momento de casarse ambos?

¿Qué tan satisfechos se sientes al respecto hasta el momento?

¿Qué siente cada uno que el otro le pide como pareja?

¿Qué tanto platican sus necesidades y desacuerdos?

¿Qué tan flexiblemente pueden plantear y replantear los términos del contrato matrimonial? ¿Lo respetan? ¿Qué sucede cuando uno de ellos o los dos no lo respetan?

¿Cómo se reparten las tareas del hogar?

¿Cómo se reparten los espacios?

 

 

BIBLIOGRAFIA

- ORIENTACION FAMILIAR. INSTITUTO DE COMUNICACION HUMANA. MANUALES DE MEDICINA DE COMUNICACION HUMANA Autor: Mtra. Marisol Achirica Uvalle

- DINAMICA DE LA FAMILIA. UN ENFOQUE PSICOLOGICO SISTEMICO. Autor: Luz de Lourdes Eguiluz

- LOS CICLOS VITALES DE LA FAMILIA Y LA PAREJA ¿Crisis u oportunidades?. Autor: José Antonio Ríos

Cynthia Quiroz

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Palabras Clave: matrimonio - ciclo vital - familia

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